Boca pasó de fase, pero la caída ante G League United dejó señales que preocupan
El xeneize perdió 79 a 74 en el cierre del Grupo B, clasificó por diferencia de puntos y el sábado se mide con Rytas Vilnius en una semifinal que exige regularidad durante los 40 minutos.

Arrancamos por lo que cerró la historia: a Boca se le escapó el partido sobre el final. Lo ganaba durante más de 32 minutos y terminó cayendo por 79 a 74 frente a NBA G League United. La derrota duele, pero no lo deja afuera: avanzó a semifinales de la Copa Intercontinental por diferencia de puntos, tras cerrar su participación en el Grupo B.
Lo vimos todos: el equipo volvió a mostrar dos caras. Una que ilusiona y otra que preocupa. Porque cuando la bola circuló y se compartieron los lanzamientos, el conjunto de Nicolás Casalánguida funcionó como máquina. Pero cuando el rival ajustó y subió la intensidad, aparecieron los mismos errores que ya se habían visto en otros pasajes del torneo.
Lo bueno que se quiere repetir
- 22 asistencias en el partido, sello del juego colectivo que pide Casalánguida.
- Seis de ocho triples en los primeros seis minutos, una ráfaga inicial que rompió el partido.
- Buena lectura para encontrar lanzamientos cómodos a través de los pases.
- Aporte de Monacchi desde la defensa, la tarea especial que le pidió el cuerpo técnico.
Lo que hay que corregir antes del sábado
El cierre fue el punto flojo. El Turco Monacchi lo dijo sin vueltas: la defensa se desajustó, el ataque perdió circulación y la rotación se hizo corta. Lo vimos todos cuando Lema se cargó de faltas y quedó condicionado, y cuando el Cabra Cáffaro tuvo que salir por un golpe y mermó los minutos internos.
“Fue un partido que se definió por detalles. Necesitamos sostener la concentración y la defensa durante los 40 minutos para poder pensar en la final.”Tomás Monacchi
El escolta, que firmó ocho puntos con dos aciertos en cuatro intentos de triple, también reconoció el cansancio de una competencia con partidos frecuentes y exigentes, aunque aclaró que eso no puede servir como excusa para bajar el rendimiento antes del último cuarto.
La semifinal que se viene
El sábado Boca enfrentará a Rytas Vilnius, el conjunto lituano que ganó sus dos encuentros del grupo con amplitud. Es un rival de peso, que viene con confianza y que obligará a los argentinos a mostrar su mejor versión durante todo el juego, no solo por rachas.
En lo personal, creo que este Boca tiene con qué dar el golpe. Pero el camino a la final pasa por algo simple y difícil a la vez: jugar los 40 minutos con la misma intensidad. Si lo logra, la ilusión se mantiene intacta. Si repite los altibajos, el sueño se va a quedar corto.
Lo que viene en el fin de semana: sábado, semifinal ante Rytas Vilnius, en el marco de la Copa Intercontinental. Después, a esperar rival para una eventual final que, por ahora, queda en el horizonte.
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