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Miércoles, 14 de octubre de 2026
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De la pantalla al operativo: Steven Seagal se calzó el uniforme en la frontera tejana

El actor de acción de los noventa dejó los sets de filmación y se sumó a tareas de seguridad fronteriza en el condado de Hudspeth, Texas, bajo la supervisión de autoridades locales. Su formación en artes marciales, iniciada en la infancia y consolidada durante años de entrenamiento en Japón, fue la carta de presentación que exhibió ante las fuerzas del orden.

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Hugo ElizondoVitivinicultura y campo · · 3 min de lectura
De la pantalla al operativo: Steven Seagal se calzó el uniforme en la frontera tejana

Cuando uno revisa la hemeroteca de Hollywood en los años noventa, tarde o temprano aparece el nombre de Steven Seagal asociado a títulos que marcaron una época: Hard to Kill, de 1990; Out for Justice, de 1991; y Under Siege, de 1992, entre otros. Eran películas donde el muecho, perdón, el actor, donde el actor resolvía situaciones imposibles con una mezcla de artes marciales y perspicacia que terminó por construir un perfil muy particular. Lo que pocos imaginaban es que, varias décadas después de, de esas cintas, el mismo hombre decidiría dar un volantazo profesional y cambiar las cámaras por los patrullajes en un condado chico del oeste de Texas.

Un operativo en la frontera, lejos de los flashes

El dato conocido estos días llama la atención porque rompe con la lógica habitual de las celebridades: en lugar de prestar su imagen para una campaña o participar de un reality, Seagal se incorporó a operativos de seguridad fronteriza en el condado de Hudspeth, una jurisdicción rural del oeste texano que limita con México y donde el calor del desierto pega fuerte buena parte del año. Las tareas incluyeron controles con armas de precisión, siempre bajo la supervisión directa de agentes del orden local. No se trató, según insistieron las autoridades, de una movida marketinera ni de un cameo cinematográfico.

“Está aquí porque le importa el país y quiere contribuir como cualquier otro residente.”Integrante de las fuerzas del condado de Hudspeth

Esa definición, atribuida a un miembro de las fuerzas de seguridad del condado, fue replicada por distintos oficiales que compartieron tareas con Seagal a lo largo de los despliegues. Todos subrayaron, además, la seriedad de sus aportes durante las jornadas de vigilancia. En palabras simples: no fue un adorno, sino un operativo más del equipo.

  • Se formó en artes marciales desde los cinco años, tras presenciar una exhibición que lo marcó.
  • A los 17 viajó solo a Japón para entrenarse con maestros locales, sin manejar el idioma ni contar con contactos previos.
  • Obtuvo el cinturón negro y llegó al séptimo Dan en Aikido, disciplina que define como el camino de la energía y la armonía.
  • Fundó una academia de artes marciales en Japón, actualmente dirigida por su exesposa, Miyako Fujitani.

La huella del dojo en el operativo

Para quienes seguimos el mundo de la producción agropecuaria y, en particular, el de la vitivinicultura, hay algo en esta historia que resuena con lo que vemos de la hilera a la góndola: la formación de base termina marcando el resultado final, esté uno en un viñatero del departamento de San Juan o en un operativo de seguridad en el desierto. Seagal llegó a la frontera con décadas de práctica en un arte marcial, el Aikido, que prioriza el control y la precisión por encima de la fuerza bruta. Esa filosofía, trasladada al terreno, explica por qué su enfoque apuntó a evitar confrontaciones directas y a privilegiar el uso preciso de los recursos disponibles.

El recorrido del actor deja una pregunta incómoda sobre los vínculos entre la fama y el compromiso cívico: ¿qué tan seguido una carrera artística puede convertirse en punto de partida para un rol genuino en el servicio público? En el caso que nos toca, las autoridades locales descartaron que la iniciativa respondiera a una estrategia de visibilidad pública y remarcaron, una y otra vez, la vocación de servicio. Queda, sin embargo, una asignatura pendiente que el Gobierno federal todavía no terminó de resolver: cómo encuadrar formalmente la participación de civiles con formación específica en operativos sensibles de frontera, para que el aporte no quede librado a la voluntad del voluntario de turno.

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Hugo ElizondoVitivinicultura y campo

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