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La piel también habla del descanso, la alimentación y el estrés

Una dermatóloga de Mayo Clinic explicó qué hábitos pueden favorecer la barrera cutánea y qué cambios en la piel, las uñas o el cabello conviene consultar a tiempo.

JR
Javier RiverosSociedad y vida cotidiana · · 2 min de lectura
La piel también habla del descanso, la alimentación y el estrés

La piel no es una superficie aislada: reacciona a lo que ocurre en el resto del organismo. Por eso, cambios de color, manchas, resequedad o alteraciones en las uñas pueden estar vinculados con procesos internos que merecen atención, explicó Saranya Wyles, dermatóloga e investigadora de Mayo Clinic.

Dormir bien ayuda a reparar la piel

Durante el día, la piel se defiende de la radiación ultravioleta y de la contaminación; por la noche, activa mecanismos de reparación. Según Wyles, dormir entre siete y nueve horas, mantener humedad en el ambiente y evitar presionar el rostro contra la almohada son algunas de las medidas que pueden favorecer su recuperación.

“La piel no duerme de noche, cambia a un modo de reparación.”Saranya Wyles

Un estudio con personas que duermen bien mostró una recuperación de la barrera epidérmica un 30% mayor que entre quienes descansan mal, de acuerdo con la especialista.

La alimentación puede reducir los brotes inflamatorios

Wyles recomienda disminuir el consumo de azúcar y de carbohidratos de alto índice glucémico, especialmente en personas con acné o brotes inflamatorios. En un ensayo de 12 semanas con pacientes con acné, una dieta de bajo índice glucémico se asoció con una reducción del 23% en los brotes.

La explicación pasa por la glicación, un proceso por el cual los azúcares se adhieren al colágeno y a la elastina. Entre los alimentos que la especialista menciona se encuentran verduras de hoja verde, legumbres, cereales integrales y semillas.

  • Dormir entre siete y nueve horas.
  • Mantener humedad en el ambiente.
  • Evitar apoyar el rostro con fuerza contra la almohada.
  • Reducir azúcares y carbohidratos de alto índice glucémico.
  • Incorporar verduras de hoja verde, legumbres, cereales integrales y semillas.

Hidratar por dentro y por fuera

La hidratación se trabaja en dos vías: la ingesta de líquidos y la aplicación de productos sobre la piel. Wyles recomienda cerca de dos litros de agua por día para las mujeres y algo más para los hombres, pero advierte que beber agua no alcanza para hidratar la barrera cutánea.

Para favorecer esa barrera, sugiere buscar productos con glicerina, ceramidas, avena coloidal y beta glucanos, y elegir fórmulas sin fragancia. La especialista precisa que la etiqueta sin perfume no garantiza la ausencia de todos los compuestos aromáticos.

El ejercicio también influye en la recuperación

En un estudio con adultos mayores, el grupo que realizaba ejercicio cicatrizó heridas, en promedio, diez días más rápido que el grupo sedentario. El material período también menciona una investigación de 16 semanas con 56 mujeres de mediana edad, en la que se evaluó la combinación de entrenamiento cardiovascular y de resistencia, aunque el texto-parameter no consigna sus resultados.

El estrés aparece entre los factores que pueden afectar la piel, junto con el descanso, la alimentación, la hidratación y la actividad física. La clave, según Wyles, es observar los cambios y consultar cuando las señales sean persistentes o preocupantes. Como me explicó la especialista, la piel es una forma de lo que sucede en el organismo.

JR
Javier RiverosSociedad y vida cotidiana

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