Lunes, 14 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Nodo SJ

Las hermanas Owen se despiden a medias: "Prácticamente magia 2" deja la puerta entreabierta a una tercera parte

La secuela con Nicole Kidman y Sandra Bullock resuelve la maldición familiar y la amenaza del primo Tom Bailey, pero el arco de Gillian y el despertar mágico de las más jóvenes quedan picando. La franquicia, que revivió gracias al streaming, ya piensa en su próximo capítulo.

MC
Melina CortezCultura y espectáculos · 14 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

Tengo que confesar algo antes de arrancar: llegué a la sala con una mezcla de expectativa y desconfianza. Eran casi las nueve de la noche y la fila del cine daba vuelta la esquina, con gente que, como yo, había visto la original en video o la había descubierto de grande en una plataforma de streaming. Cuando se apagaron las luces y arrancó la música de la primera película, alguien aplaudió. Ahí entendí que esta secuela no era un capricho de Hollywood: era un reencuentro.

Y eso se nota de punta a punta. La nueva entrega de "Prácticamente magia" recupera a las hermanas Owen más de un cuarto de siglo después de su debut en 1998. Nicole Kidman vuelve a ponerse en la piel de Gillian, la hermana rebelde y desprejuiciada, y Sandra Bullock retoma a Sally, la mayor, la que carga con la responsabilidad de sostener el negocio y la familia. Las dos están enormes: la química sigue intacta y los chistes sobre el paso del tiempo caen con la gracia justa.

Una amenaza familiar y una maldición milenaria

La trama tiene dos ejes que corren en paralelo y que se entrelazan en el tercer acto. Por un lado, aparece Tom Bailey, un pariente lejano sin un gramo de magia en la sangre, que se entera de la existencia del libro de hechizos de las Owen y quiere hacerse con él para arreglar asuntos personales. La amenaza funciona como motor del conflicto externo: hay que defender el legado, la casa, la identidad. Las Owen lo frenan con un conjuro colectivo que las muestra por primera vez trabajando juntas como un verdadero aquelarre.

El otro eje es el que realmente pesa. En Massachusetts, Frances descubre cuál es el precio para terminar con la maldición que condena a morir a los hombres que aman las mujeres de la familia. La única salida, según le revelan, es un sacrificio personal. Frances lo hace. La escena es contenida, sin golpes de efecto ni explosiones, y por eso duele más. El sacrificio funciona como llave: Gideon, el novio de Kylie que llevaba meses en coma, despierta. En la sala se escuchó un suspiro colectivo.

“La escena del sacrificio es contenida, sin golpes de efecto ni explosiones, y por eso duele más.”Melina Cortez
  • Kylie y Gideon se casan en una ceremonia íntima que funciona como cierre emocional de la saga.
  • Las dos jóvenes Owen empiezan a manifestar sus poderes, pero el filme apenas raspa la superficie de lo que pueden hacer.
  • Sally retoma su vida amorosa de la mano de Ian, un personaje nuevo que aporta aire fresco al grupo.
  • Gillian tiene un arco con idas y vueltas, pero su historia no termina de cerrarse del todo.

Lo que queda pendiente y por qué se habla de una tercera parte

Acá viene lo que me dejó con la sensación de que la función había terminado antes de tiempo. El desenlace ata la maldición y neutraliza a Tom Bailey, sí, pero deja varios hilos picando. El más notorio es el de Gillian, que después de tanto no termina de encontrar un lugar estable. Y las más jóvenes, apenas despiertan a su magia: ¿qué van a hacer con la herboristería familiar? ¿Van a seguir el legado o van a abrirse por su cuenta? Esas preguntas no tienen respuesta en la película.

Los productores no lo dicen de manera explícita, pero todo apunta a que la historia seguirá. La primera entrega, que en 1998 había pasado sin pena ni gloria en la taquilla grande, se convirtió en objeto de culto gracias a las plataformas de streaming. Una generación nueva la descubrió en formato digital y la transformó en un clásico moderno de Halloween. Esa segunda vida es la que empujó esta secuela y la que probablemente sostenga una tercera entrega en los próximos años.

Mientras tanto, las funciones en Buenos Aires siguen a sala llena y la conversación en redes no baja. Si todavía no la viste, agendala: no hay escena poscréditos, así que te podés ir tranquilo cuando empieza a rodar la música del final. Pero si sos de los que se quedan hasta el último segundo, ojo: la última imagen deja una sensación de cierre abierto que pide, casi en voz alta, una tercera parte. Y viendo cómo viene la mano, me juego a que la vamos a tener.

MC
Melina CortezCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo