Martes, 15 de septiembre de 2026
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Mike Amigorena tomó la cuchara en MasterChef y ya piensa en ganarse al jurado

El actor ocupa el lugar que dejó L-Gante y asume el desafío de cocinar con reloj y cámaras delante. Dice que no es cocinero, que la pastelería es su gran cuenta pendiente y que llega con el afecto de varios compañeros, pero sin recetas guardadas para un programa que lo obliga a reinventarse en cada emisión.

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Hugo ElizondoVitivinicultura y campo · 15 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

Una mañana cualquiera de este septiembre, con el cielo todavía gris sobre Buenos Aires y la temperatura que se niega a desperezarse del invierno, supimos que la nueva edición de MasterChef Celebrity perdió a uno de sus nombres más ruidosos y ganó, en cambio, a un actor acostumbrado a otros registros. L-Gante, Elián Valenzuela, fue confirmado como baja el 14 de septiembre y a las pocas horas ya se conocía al reemplazante: Mike Amigorena, el último en subirse al elenco de concursantes y, por lo que él mismo cuenta, uno de los menos avezados a la hora de ponerse frente a una hornalla con reloj.

De la cocina de amigos a la cocina con tiempo contado

Amigorena no se hace pasar por cocinero y fue él mismo el que se encargó de aclarárlo. Lo que conoce es el lado amigable de la gastronomía: las mesas con gente querida, los platos servidos sin apuro, el ritmo de hogar que va de la heladera al horno sin promesas de premio ni jurado mirando. En MasterChef deberá correr ese libreto y cocinar en una hora, cuando la cámara no perdona, el reloj marca hacia atrás y tres paladares exigentes evalúan cada detalle.

Mi relación con la cocina es la de alguien que cocina para personas cercanas, con todo el tiempo del mundo y sin las presiones que ahora me toca enfrentar. Es un gran desafío para mí porque no es lo mismo cocinar con todo el tiempo del mundo para amigos que cocinar en una hora para un jurado, resumió Amigorena sobre la diferencia que tendrá que aprender a administrar, ese salto entre la cocina doméstica y la cocina televisa que a más de uno le jugó una mala pasada.

“Tengo mucha afinidad con la cocina, pero bueno, no soy cocinero.”Mike Amigorena

Entre lo que mejor se maneja y lo que más le gustaría incorporar hay un universo que él mismo se anima a delinear. Pescados, guisos, cazuelas y salsas son los platos donde se siente cómodo y con los que piensa empezar a sostenerse en el programa, mientras que la pastelería aparece en el listado de lo que menos hizo y, al mismo tiempo, de lo que más ganas le despierta aprender. Esa combinación, la de un repertorio hogareño firme y un área por descubrir, marca el punto de partida de su recorrido.

El jurado pendiente y el grupo ya elegido

Sobre los evaluadores todavía no hay demasiada información disponible y Amigorena lo admite: aún no sabe cómo será la relación con ellos cuando empiece a cocinar en vivo. Lo que sí anticipa, otra vez desde una honestidad que ya empieza a ser sello, es que lo saben y que habrá que conquistarlos, una forma de decir que el conocimiento del jurado no es lo que se discute sino el modo en que cada concursante logra enamorar a quienes prueban sus platos.

Lo que ya quedó tejido es el lazo con varios de sus compañeros, con gente a la que, contó, quiere mucho, y esa trastienda afectiva suele pesar tanto como cualquier técnica a la hora de sostener una competencia larga. Quiero mucho a varios participantes, así que no queda más que ponerle el cuerpo y las ganas para entretener, definió, en una declaración que deja entrever que el debut del actor en las cocinas más famosas de la televisión argentina no será solo una prueba de sabores, sino también de convivencia y de temperamento.

Desde mi lugar de columna de campo y vitivinicultura, siempre digo que lo que se cosecha depende tanto de la mano del que trabaja como del tiempo que acompañó la viña durante la temporada, y esta edición de MasterChef parece moverse por el mismo principio: Amigorena arriba sin experiencia profesional en gastronomía, con la pastelería como cuenta pendiente y con un reloj que hasta ahora no formaba parte de su cocina, y aún así, dispuesto a ponerle el cuerpo a la competencia. Resta ver si el productor del programa le estira la cuerda con algún beneficio por llegada tarde o lo expone desde el primer minuto a la exigencia del formato.

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Hugo ElizondoVitivinicultura y campo

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