Photoshop ahora te deja editar fotos pidiéndole las cosas por chat y yo todavía lloro por los atajos de teclado
Adobe metió todo su arsenal de inteligencia artificial en una sola pantalla y le puso un chat interno. El editor viejo sigue ahí, bautizado Pro Editor, para los que no se bancan que una máquina les toque la imagen sin pedir permiso.

Le pedí a mi hijo de seis años que me abra un JPEG y terminó formateando la notebook. Conclusión: para mí, abrir Photoshop siempre fue como entrar a la cabina de un Boeing. Hay más botones que en un Word del 2003 y todos parecen importantes. Ahora Adobe, dueña del programa, decidió hacer limpieza: lanzó el AI Assisted Editor, un espacio nuevo donde en vez de tocar capas como si fueran hojas de Excel, escribís lo que querés y la herramienta lo aplica sola.
Un editor con chat, como hablar con el soporte de la compu
La idea es tan simple que da bronca no haberla tenido antes. Hay una barra de texto, parecida a la del buscador de Google, y uno escribe cosas como "sacale las bolsas de los ojos" o "cambiá el cielo por uno de atardecer". El sistema interpreta la orden y la ejecuta. Lo que hace es agrupar funciones que ya existían pero estaban desperdigadas entre Photoshop y Adobe Firefly, el generador de imágenes de la propia empresa. La sigla IA, dicho sea de paso, hoy significa exactamente lo mismo que antes significaba GPS: algo que pasó de ser un lujo a estar en todos lados sin que nadie se lo pregunte.
- Prompt to Edit: escribís el cambio y se aplica sin seleccionar nada.
- Relleno generativo: inventás contenido donde no lo había, como cuando tu ex te inventaba planes.
- Ampliación generativa: estirá la imagen más allá de sus bordes, parecido a cuando estirá la guita a fin de mes.
- Eliminación de fondos: borra el fondo de un click, como un chroma key pero sin sábana verde.
- Escalado generativo: agranda la foto sin que se vea como un mosaico.
- Herramienta Quitar: elimina elementos no deseados.
- AI Markup: dibujás flechas sobre la imagen para indicarle a la IA qué tocar.
Cada cambio aparece como una capa aparte. Esto, que suena técnico y aburre, es importantísimo: significa que si el resultado te parece un desastre, lo apagás con un click y volvés a la foto original. Es el esquema no destructivo, el mismo que usan los diseñadores profesionales para experimentar sin romper nada. Básicamente, Adobe te dejó jugar sin pedirte que firmes un disclaimer.
El editor clásico sigue vivo y se llama Pro Editor
Para los que, como yo, llevamos años peleándonos con las capas y los pinceles, queda el editor tradicional. Ahora se llama Pro Editor, un nombre que suena a plan premium de tarjeta de crédito. La novedad es que Prompt to Edit se mete también ahí, en una barra de tareas contextual, así que podés escribir lo que querés cambiar sin andar seleccionando primero la zona. Útil cuando la selección te queda como un mapa del tesoro mal hecho.
También suma una capa de ajuste bautizada Luz, que junta controles de exposición, contraste, iluminaciones, sombras, blancos y negros. La lógica es parecida a la de Camera Raw, ese panel con mil deslizadores que parece el tablero de una nave espacial, pero integrado dentro del sistema de capas de toda la vida. Para los que retocamos fotos de productos o comida, es casi un regalo: ajustar luz sin abrir otra ventana siempre fue un pedido de la galería.
“Las modificaciones generadas respetan el contexto y dejan protegido lo que no querés alterar, algo clave cuando en la imagen hay un rostro o un logo que no conviene tocar.”Nota oficial de Adobe sobre Instruct Edit
Para los que no saben escribir pero saben rayar
Dos funciones nuevas apuntan a los usuarios más visuales. Instruct Edit con máscaras usa el modelo Firefly Image 5 y deja modificar una zona sin que la selección sea milimétrica. Vos marcás un área aproximada y la IA interpreta el contexto para aplicar el cambio solo ahí. Ideal para fotos con un logo de marca o un rostro que no querés que la máquina deforme. La función Markup va más directo al grano: dibujás con el mouse flechas, trazos o manchas de color sobre la imagen y la IA entiende qué querés modificar. Es como dejarle un puntero al que te ayuda: "acá, esto, sacalo".
Toda la actualización está en fase beta, o sea en etapa de prueba, lo que en criollo significa que puede fallar, colgarse o inventarse cosas. Adobe la viene desplegando de forma gradual. Mi consejo, mientras tanto, es el de siempre: probá las funciones nuevas en copias de tus archivos, no en el original. Y si te toca editar el álbum de las vacaciones, respaldá la carpeta antes de pedirle a la IA que te mejore la playa: a veces te devuelve un mar que nunca existió.
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