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Planes de ahorro con adjudicación pactada: claves para retirar el auto en poco más de tres meses

Una modalidad que permite licitar desde la segunda cuota exige contar con alrededor del 20% del valor del vehículo en efectivo y con ingresos demostrables que tripliquen el pago mensual. Un caso testigo con un Peugeot 208 Allure automático ilustra los costos reales del sistema.

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Natalia GraffignaEconomía y minería · 30 DE AGO DE 2026 · 5 min de lectura

Natalia Graffigna,Economía y minería - Los planes de ahorro concentran más del 40% de las ventas de automóviles 0 km en Argentina, una participación que los convierte en la principal vía de acceso a un vehículo nuevo para buena parte de los consumidores. En el segmento minorista, el sistema desplaza a los créditos bancarios y a la financiación directa de las terminales (fabricantes), entre otros motivos, porque ofrece cuotas iniciales más bajas y plazos más extensos. La contracara es un esquema con reglas específicas que conviene repasar antes de firmar, sobre todo cuando se opta por la variante con adjudicación pactada, que permite retirar la unidad mucho antes de completar el plan.

Qué es la adjudicación pactada y cómo se activa

La adjudicación pactada es una garantía de entrega anticipada del vehículo a cambio de que el suscriptor se comprometa a licitar (ofrecer un pago extra por encima de la cuota habitual para la ubicación en el grupo) desde las primeras cuotas del grupo. El mecanismo lo ofrecen varias automotrices como incentivo para reducir la rotación de los ahorristas y acelerar la conformación de los grupos (agrupaciones de suscriptores que aportan cuotas mensuales y que se sortean o se asignan de manera anticipada). Quien no acepta esta condición mantiene la mecánica tradicional: participa en sorteos mensuales o en licitaciones puntuales, pero sin la certeza de obtener el auto en el corto plazo.

Para dimensionar los montos en juego, conviene revisar el ejercicio difundido por una administradora de planes: se tomó como referencia un Peugeot 208 Allure automático 1.6, valuado en 42.450.000 pesos en agosto. La suscripción se concretó a fines de abril, dentro de un Plan Plus de 84 cuotas al 100% de financiación, sin integración inicial (pago por adelantado al momento de la firma). En ese momento la cuota inicial fue de 432.000 pesos. El grupo se completó a fines de mayo y la segunda cuota llegó en junio con un valor de 595.000 pesos. Frente a la primera cuota de 432.000, la variación refleja el ajuste habitual del sistema contra el año anterior, cuando los valores eran sensiblemente menores por efecto de la inflación.

Cuánto hay que tener en el bolsillo

En julio, al llegar la cuota con adjudicación pactada habilitada, el valor era de 604.000 pesos. La oferta de licitación se fija como un mínimo del 10% del valor del vehículo, es decir unos 4.000.000 de pesos en este caso. Para ese momento, el ahorrista ya había desembolsado aproximadamente 5.600.000 pesos desde la firma del contrato, considerando la primera cuota, la segunda y la tercera.

Antes de retirar la unidad, el plan exige el cumplimiento de requisitos crediticios (condiciones que evalúa la administradora para confirmar la capacidad de pago del suscriptor): no registrar antecedentes negativos en el sistema financiero, demostrar ingresos en blanco (formalmente registrados, con aportes jubilatorios y sindicales) de entre 1.800.000 y 2.000.000 de pesos por mes, equivalentes al triple de la cuota, y, si la administradora lo requiere, presentar un codeudor (una persona que se obliga solidariamente a pagar la cuota en caso de que el titular no lo haga). Una vez aprobado el perfil, se paga el derecho de adjudicación: en este caso, 2% más IVA (Impuesto al Valor Agregado) sobre el precio del auto, lo que representó 1.015.118 pesos. A eso se suma el patentamiento (trámite de inscripción inicial del vehículo ante el registro automotor, que incluye cédula, chapa patente e impuestos), con un costo de 2.153.352 pesos.

  • Cuota inicial (abril): 432.000 pesos.
  • Segunda cuota (junio): 595.000 pesos.
  • Tercera cuota (julio) y oferta de licitación mínima: 604.000 pesos la cuota, más 4.000.000 de pesos de licitación (10% del valor del auto).
  • Gasto acumulado al momento de la oferta: aproximadamente 5.600.000 pesos.
  • Derecho de adjudicación: 1.015.118 pesos (2% más IVA sobre el precio del vehículo).
  • Patentamiento: 2.153.352 pesos.
  • Cuota 4 ya emitida al momento de la entrega: 635.928 pesos.
  • Gasto total acumulado hasta retirar el auto: más de 9.400.000 pesos, es decir, alrededor del 22% del valor del vehículo.
  • Tiempo entre la primera cuota y la entrega: 108 días, con la unidad retirada el 14 de agosto.

El caso testigo muestra que, antes de retirar el vehículo, el suscriptor había puesto en el sistema cerca del 22% del valor del auto, sumando cuotas, licitación, derecho de adjudicación y patentamiento. La promesa del sistema es atractiva: en poco más de tres meses se pasa de firmar el contrato a manejar la unidad. El requisito, en la práctica, es contar con alrededor del 20% del precio del vehículo en efectivo al momento de la entrega, más un nivel de ingresos formales que triplique la cuota mensual. Para los trabajadores informales o con sueldos por debajo de ese umbral, la modalidad queda fuera de alcance, lo que limita el universo de usuarios que pueden aprovechar la adjudicación pactada.

En la comparación con el año anterior, las cifras cambian de manera sustancial: una operación similar, en 2024, requería montos nominales mucho menores en cada uno de los rubros, aunque el esfuerzo como porcentaje del precio del vehículo se mantenía en rangos parecidos. Con la inflación ya estabilizada en niveles bajos, la principal variable de ajuste pasa a ser el precio del modelo elegido y la frecuencia con que la administradora actualiza las cuotas, algo que el suscriptor debe seguir de cerca para no quedar descolocado frente a los requisitos de ingresos. Si el sistema de planes mantiene su participación cercana al 40% de las ventas de autos nuevos, los puestos de trabajo involucrados en comercialización, administración, logística de terminales y concesionarios siguen dependiendo de manera directa de esta modalidad: según estimaciones del sector, la cadena automotor emplea de manera directa a más de 76.000 personas registradas, a las que se suman los empleos indirectos en servicios de patentamiento, seguros y talleres oficiales, todos ellos atados al volumen de suscripciones y adjudicaciones que se concreten cada mes.

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Natalia GraffignaEconomía y minería

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