Quetrihué, el bosque de cortezas canela que se recorre entre el lago y la montaña
Sobre la península del mismo nombre, en el Parque Nacional Nahuel Huapi, una especie nativa de los bosques andino-patagónicos forma un paisaje singular: el arrayán, cuya corteza se desprende en placas y deja al descubierto tonos que cambian con la humedad y la luz. Guía para llegar, recorrer y visitar con responsabilidad.

A unos 470 kilómetros de la capital neuquina, en los alrededores de Villa La Angostura, la península de Quetrihué conserva una de las concentraciones más notables de arrayanes (Luma apiculata) de los bosques andino-patagónicos. La especie, nativa de los bosques templados del sur, es la protagonista absoluta de un paisaje que combina troncos de tonos canela, rojizos y anaranjados con la luz filtrada por el follaje y la humedad permanente del ambiente lacustre. Cuando el sol atraviesa las hojas, algunos sectores del bosque quedan iluminados desde adentro, y el conjunto ofrece una imagen poco habitual en la Patagonia.
Un ecosistema singular dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi
El Bosque de Arrayanes ocupa la totalidad de la península de Quetrihué, dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, sobre la margen del lago homónimo. Aunque el arrayán aparece disperso en otros puntos de la cordillera, la densidad y el porte que alcanza en este sector lo convierten en un caso excepcional. Los árboles conviven allí con otras especies del bosque andino y forman parte de un ecosistema que rodea la península por sus costas lacustres, donde la vegetación se refleja en el agua y el paisaje se lee como una unidad.
El carácter del lugar se entiende al caminar entre los troncos: la corteza, lisa y fina, se desprende en pequeñas placas que dejan al descubierto capas más claras, y el efecto varía según la humedad y la hora del día. Esa textura, sumada al follaje perenne y a la penumbra verde que genera, explica por qué la visita se describe como un recorrido inmersivo más que como un simple paseo.
Cómo llegar: dos rutas, terrestre y lacustre
Para alcanzar la península existen dos modalidades, que pueden combinarse. La primera es terrestre: un sendero señalizado parte desde la zona de Bahía Mansa y se interna de manera progresiva en el bosque, atravesando distintos ambientes naturales. Puede recorrerse a pie o en bicicleta de montaña, según las modalidades habilitadas en cada temporada por la administración del parque. La segunda opción es embarcarse en una excursión lacustre por el Nahuel Huapi: desde el agua, la cordillera, la costa boscosa y la propia península aparecen como parte de un mismo panorama, y el acceso por el lago ofrece una perspectiva complementaria del bosque.
Desde Neuquén capital, el recorrido por tierra implica tomar la ruta nacional 22, luego la 237 y, finalmente, la ruta nacional 40, hasta alcanzar Villa La Angostura, desde donde se organiza el tramo final hacia la península. El trayecto total ronda los 470 kilómetros.
Tarifas, horarios y servicios de navegación
El ingreso al Parque Nacional Nahuel Huapi está regulado por la administración de parques nacionales, con tarifas diferenciadas para residentes argentinos, nacionales de países del Mercosur y extranjeros. Los valores y los horarios de atención se actualizan por temporada, por lo que se recomienda consultarlos antes de viajar. Las excursiones lacustres hacia Quetrihué —que operan desde el puerto de Villa La Angostura— tienen frecuencias y tarifas propias, sujetas a las condiciones del lago y a la época del año: en invierno la oferta se reduce y en algunos períodos los servicios pueden suspenderse por mal tiempo.
Recomendaciones antes de viajar y advertencias sobre el clima
Antes de salir conviene verificar el estado de las rutas y las condiciones meteorológicas. En invierno y durante parte de la primavera la nieve puede afectar el acceso terrestre a la zona, especialmente en los tramos de montaña de la ruta nacional 40. También es recomendable confirmar la disponibilidad y los horarios de los servicios de navegación, que varían según la temporada y pueden suspenderse por viento o mal tiempo. La región es, además, proclive al viento zonda, un fenómeno seco y cálido que puede registrarse en distintos momentos del año y que modifica de manera brusca las condiciones generales: ante su presencia, se sugiere extremar las precauciones en la conducción y atender los partes oficiales.
Visita responsable y cuidado del entorno
La administración del parque pide a los visitantes mantenerse en los senderos señalizados, no extraer ningún elemento natural —plantas, cortezas, piedras ni animales— y retirar todos los residuos generados durante la recorrida. La cartelería instalada en el lugar marca los límites de circulación y el estado de los sectores habilitados, información que debe respetarse para preservar el ecosistema que da identidad al bosque.
Para planificar la visita, confirmar tarifas actualizadas, horarios y servicios de navegación, se sugiere consultar el sitio oficial de la Administración de Parques Nacionales (www.parquesnacionales.gob.ar) y los contactos turísticos de Villa La Angostura, donde se centraliza la información sobre embarques y operadores habilitados.
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