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Sábado, 3 de octubre de 2026
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Salario rural: el peón general supera los 1,2 millones de pesos en octubre y la cosecha empuja la escala hacia arriba

La actualización de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario fija básicos diferenciados por tarea y suma bonificaciones por antigüedad y por zona austral. El jornal diario del peón se ubica por encima de los 54 mil pesos y los tractoristas de cosecha casi rozan los 1,9 millones mensuales.

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Hugo ElizondoVitivinicultura y campo · · 4 min de lectura
Salario rural: el peón general supera los 1,2 millones de pesos en octubre y la cosecha empuja la escala hacia arriba

La mañana en la zona de viñedos de Mendoza amaneció con esa brisa fina que ya se está haciendo costumbre, y que para los viñateros significa una sola cosa: la temporada fina, la de los ajustes, se está acomodando sola después de los calores de febrero. Y en ese andar, mientras las parras empiezan a pensar en el reposo, las escalas salariales del trabajo rural volvieron a moverse. Lo que dejó acordado la Comisión Nacional de Trabajo Agrario para octubre deja al peón general con un básico de 1.235.833,53 pesos, al que se le suman 12.465 pesos de carácter no remunerativo, para totalizar 1.248.298,53 pesos mensuales antes de cualquier adicional.

Es un paso más en una escalera que no deja de subir, aunque todavía no termina de conformar a nadie del todo. Frente a septiembre, el incremento en el básico fue del 2,71%, lo que representa 32.646,95 pesos más por mes. La escala diaria para esa misma categoría quedó en 54.368,02 pesos, más 548,37 pesos no remunerativos, un número que en las fincas se traduce en discusiones largas a la hora del pago, sobre todo cuando aparecen las bonificaciones por antigüedad y por zona.

Antigüedad, zona austral y tareas que pagan distinto

El acuerdo contempla que la antigüedad reconozca al trabajador: hasta los diez años, la bonificación equivale al 1% del básico por cada año cumplido, y cuando se supera ese plazo, ese porcentaje sube al 1,5%. A eso se suma un adicional del 20% sobre las remuneraciones mínimas para quienes se desempeñan en Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, un plus que reconoce de un modo particular el costo de vivir y producir en el extremo sur del país.

Cuando se revisa la escala por tarea, los números se separan con claridad. Los tractoristas y maquinistas que se dedican exclusivamente a la recolección y cosecha de granos y oleaginosas perciben un mensual de 1.892.406,17 pesos, más 19.087,40 pesos no remunerativos, y un jornal de 83.365,17 pesos, con 840,85 pesos no remunerativos. Son las cifras más altas del esquema, y muestran cómo el momento de cosecha sigue siendo el que mejor paga, de la hilera a la góndola, como se dice en el sector.

  • Peón general permanente: básico de 1.235.833,53 pesos y 12.465 pesos no remunerativos; jornal diario de 54.368,02 pesos.
  • Tractoristas y maquinistas de cosecha: 1.892.406,17 pesos mensuales y jornal de 83.365,17 pesos.
  • Aplicación de fitosanitarios: el peón auxiliar cobra 1.999.956,44 pesos de básico, y quien conduce equipos autopropulsados llega a 2.890.011,27 pesos.
  • Cáñamo: operario de campo no calificado, 1.351.719,10 pesos; calificado, 1.377.852,55 pesos.
  • Operador de riego presurizado en Catamarca y La Rioja: 1.422.831,64 pesos de básico, más 14.351,12 pesos no remunerativos.

Cosecha, fitosanitarios y el trabajo de aplicar agroquímicos, con sus propios pisos

La actividad de aplicación de fitosanitarios tiene su propia escalera, y los importes que allí se manejan son de los más altos del régimen. El peón auxiliar de aplicación percibe un básico de 1.999.956,44 pesos y 20.172,18 pesos no remunerativos. Para los trabajadores que conducen equipos autopropulsados, esos valores trepan a 2.890.011,27 pesos de básico y 29.149,55 pesos no remunerativos, una escala que reconoce la especialización y el riesgo adicional que implica esa tarea, clave en el calendario de cualquier establecimiento.

También aparecen actividades con regimenes específicos, como el trabajo en cáñamo, donde el operario de campo no calificado cobra 1.351.719,10 pesos de básico y el calificado, 1.377.852,55 pesos. En paralelo, la escala para el operador de riego presurizado de Catamarca y La Rioja quedó fijada en 1.422.831,64 pesos de básico, más 14.351,12 pesos no remunerativos, un reconocimiento al trabajo especializado en zonas donde el agua es, literalmente, el insumo central de la economía regional.

En lo que respecta al acuerdo en sí, hay un detalle que no hay que pasar por alto: la cuota de solidaridad prevista es del 2% mensual sobre las remuneraciones de los trabajadores comprendidos, un mecanismo que suele quedar poco visible cuando se discuten los básicos pero que termina pesando en el bolsillo del asalariado y en la financiación del sindicato. Y aquí aparece, como casi siempre, lo que el Estado todavía no resolvió: la discusión abierta sobre cómo se actualizan estos pisos en un escenario donde la inflación sigue erosionando el poder de compra del salariado rural, y sobre todo si los acuerdos por actividad deberían contemplar cláusulas de revisión más ágiles para que la distancia entre lo que se firma y lo que se cobra en el surco no se siga agrandando.

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Hugo ElizondoVitivinicultura y campo

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