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Domingo, 11 de octubre de 2026
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Siete horas en la montaña: lo que dejó el rescate en el Frey y por qué todos los que salen a caminar deben repasar la lista antes de partir

Una turista de 36 años terminó en camilla tras lesionarse en el sendero al refugio Frey, en el Parque Nacional Nahuel Huapi. El operativo involucró a brigadistas, guardaparques y rescatistas y volvió a poner sobre la mesa las cuatro claves que la Intendencia del parque repite cada temporada para que una caminata no termine en emergencia.

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Javier RiverosSociedad y vida cotidiana · · 3 min de lectura
Siete horas en la montaña: lo que dejó el rescate en el Frey y por qué todos los que salen a caminar deben repasar la lista antes de partir

La mañana del sábado asomaba con esa frescura engañosa que tiene Bariloche cuando el sol todavía no termina de ordenar las cosas. Acá, en la zona andina, uno se acostumbra a confiar en el cielo azul como si fuera una garantía, y muchas veces termina aprendiendo a la fuerza que la montaña siempre cobra su parte. Eso fue exactamente lo que pasó este fin de semana en uno de los senderos más concurridos del Parque Nacional Nahuel Huapi, cuando una caminata al refugio Frey se transformó en un operativo de rescate que demandó casi siete horas de trabajo y la coordinación de más de una decena de personas.

Según contó la Intendencia del parque, una mujer de 36 años, oriunda de Buenos Aires, viajaba con familiares y amigos y llevaba el Registro de Trekking al día, ese trámite que muchos todavía miran con desconfianza pero que es la primera puerta de entrada cuando algo sale mal. Cerca del mediodía, en el tramo que va desde el cruce de la picada a Playa Muñoz hasta el ascenso al refugio, la mujer sufrió una lesión en la pierna y debió marcar el 911 para pedir auxilio.

Un operativo que mostró la engranaje detrás de cada rescate

Hasta el lugar llegaron siete brigadistas del Departamento de Incendios, Comunicaciones y Emergencias del parque, dos guardaparques de Zona Centro y seis integrantes de la Comisión de Auxilio, incluido un paramédico. Los equipos subieron en un camión URO y una camioneta RAM, estabilizaron a la mujer en el sitio y la bajaron en camilla varios kilómetros hasta Playa Muñoz. Desde ahí, una embarcación la cruzó hasta la seccional, donde la esperaba una ambulancia. Cerca de las 19:30 llegó en buenas condiciones generales, después de una jornada que a cualquiera le hubiera quitado las ganas de volver a calzarse las botas.

Marcelo, guardaparque de la zona centro que conoce el Frey como la palma de su mano, me decía hace un rato por teléfono que estos episodios, cuando se repiten en el mismo fin de semana, no son casualidad. "Viene gente con toda la onda, saca una foto, mira el mapa en el celular y sale como si fuera una vueltita, y después nos toca a nosotros ir a buscarlos", resumió. La Intendencia confirmó que en los días previos se registraron otras intervenciones por visitantes que encararon actividades de montaña sin reparar demasiado en lo que el recorrido les pedía.

Las cuatro claves que la Intendencia del parque repite cada temporada

  • Completar el Registro de Trekking antes de partir: es el formulario que permite ubicar a una persona si no regresa en el horario previsto y el punto de partida de cualquier búsqueda.
  • Calcular los tiempos reales de caminata pensando en las horas de luz que quedan para volver, no solo para la ida, porque el sol en la montaña se cae antes de lo que uno imagina.
  • Adecuar el equipamiento al terreno: calzado con suela de agarre, ropa de abrigo impermeable y mochila con agua y alimentos suficientes para imprevistos.
  • Evaluar con honestidad las propias capacidades físicas antes de elegir un recorrido de dificultad alta, porque el cuerpo a cuatro mil metros no responde igual que en la ciudad.

Estas medidas, aclaran desde el parque, no borran el riesgo de un accidente, pero achican los márgenes de error y mejoran de manera notable las condiciones en las que los equipos de emergencia pueden trabajar cuando suena el teléfono. La montaña, acá, no es escenario de una foto: es un lugar que exige respeto, paciencia y, sobre todo, la humildad de saber hasta dónde uno llega. Como me decía Marcelo antes de cortar, con ese tono cansino que tienen los que viven arriba de un cerro: "Si te preparás bien, la montaña te regala los mejores días de tu vida. Si te confías, te los cobra". Y vaya si los cobra.

JR
Javier RiverosSociedad y vida cotidiana

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