Saltar al contenido
Lunes, 19 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Nodo SJ

Nodo SJ

Tom el Lagarto, el descarte que se le escapó a Disney y se volvió un fenómeno planetario

Pixar quiso esconder al personaje detrás de los créditos de otra película para terminarlo sin levantar polvo. Un espectador lo grabó, lo subió a la red y el clip se volvió meme, tatuaje y la mejor campaña para una película original del estudio en años. Crónica de un accidente afortunado que dejó varias lecciones y una pregunta abierta.

HE
Hugo ElizondoVitivinicultura y campo · · 3 min de lectura
Tom el Lagarto, el descarte que se le escapó a Disney y se volvió un fenómeno planetario

Hay historias que arrancan con un papel arrojado a la basura y terminan en la vidriera principal. La de Tom el Lagarto es una de esas: un personaje secundario de "Hoppers", la nueva película de Pixar estrenada en 2026, que la propia dirección del estudio no quería mostrar porque consideraban que no representaba al filme. Días después de su lanzamiento, el bicho ya tenía fandom propio, remises, cosplay y hasta gente recorrida tatuándose su silueta en la piel. Lo que había nacido como un chiste interno se transformó, sin que nadie lo empujara, en la pieza de promoción más efectiva que una película original de Pixar haya tenido en mucho tiempo.

El clip en cuestión dura poco más de un minuto: Tom, un lagarto obsesivo del bosque, machaca el botón homónimo en un teléfono mientras una voz robótica repite "LAGARTO, LAGARTO, LAGARTO" sin pausa. Suficiente para que la secuencia se volviera ineludible. Lo que no se cuenta seguido es el revés de esa fama: cuando el equipo creativo de la película quiso usar ese mismo gag como carta de presentación en la D23, la convención donde Disney exhibe sus próximas apuestas, la propuesta fue rechazada de plano. La conducción del estudio consideró que un lagarto no era la mejor puerta de entrada para vender un filme en el que, por las dudas, ni siquiera aparece un castor.

Lo que dijo el director

“No les culpo, porque si estás tratando de vender esta película... Quiero decir, yo no querría usar un lagarto para promocionarlo. No salen castores en esto, y Tom realmente no sale demasiado en esta película.”Daniel Chong, director de "Hoppers", en la View Conference

Cómo se cocinó igual, en los huecos de la producción

  • La productora Nicole Paradis Grindle organizó a los animadores para avanzar con el clip en los tiempos muertos entre tareas del filme principal, sin generar una línea de producción formal.
  • El material terminado se coló al final de los créditos de "Elio", la película inmediatamente anterior de Pixar, donde nadie esperaba público extra.
  • Un espectador se quedó hasta el último segundo de la función, grabó la secuencia con el celular y la subió a las redes sin más intención que compartirla.
  • El algoritmo y los reposts hicieron el resto: en pocas semanas aparecieron remixes, versiones en otros idiomas, cosplays y los primeros tatuajes del personaje.

Grindle, la productora que motorizó el trabajo clandestino, lo contó con la franqueza que da el resultado a favor:"Crear un meme no es algo que se pueda planificar", reconoció, y al mismo tiempo dejó una lectura de fondo, que en Pixar y en Disney puertas adentro se miraron en el espejo y empezaron a tomar nota. La ejecutiva agregó que el fenómeno "abrió los ojos al departamento de marketing a nuevas posibilidades de cómo crear consciencia de marca para películas originales", una frase con tono de mea culpa para un área acostumbrada a presupuestos de promoción enormes y piezas pulidas hasta el último segundo.

El caso abre un interrogante incómodo para todo el negocio del entretenimiento, no solo para el estudio del flexo saltarín. Pixar lleva años apoyada en secuelas y marcas conocidas, una estrategia entendible desde lo financiero pero que deja poco espacio para los filmes originales. "Hoppers" llegó a la conversación masiva sin trailers monumentales ni estrellas convertidas en hashtag, sino con la imagen ridícula y repetitiva de un lagarto oprimiendo un botón. Si eso marca un camino o si fue simplemente un accidente afortunado, como sospechan varios, es la pregunta que el estudio todavía no sabe responder y que va a condicionar buena parte de sus próximos movimientos de la hilera a la góndola.

HE
Hugo ElizondoVitivinicultura y campo

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo