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Domingo, 4 de octubre de 2026
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Ensalada templada de garbanzos y zanahoria al horno con crema de tahini: una propuesta para sumar legumbres al menú diario

La preparación combina una cocción de media hora con un aderezo a base de tahini, limón y salsa de soja. El sésamo se utiliza en dos momentos de la receta, y el plato admite distintos acompañamientos según la ocasión.

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Inés BaigorriaTurismo · · 3 min de lectura
Ensalada templada de garbanzos y zanahoria al horno con crema de tahini: una propuesta para sumar legumbres al menú diario

La periodista especializada en turismo Inés Baigorria presenta una alternativa culinaria pensada para quienes buscan variar el repertorio de legumbres sin recurrir a preparaciones frías. Se trata de una ensalada templada cuya base son los garbanzos cocidos, a los que se suman zanahoria y cebolla de verdeo. La particularidad del plato reside en el contraste entre la cocción al horno y un aderezo que se incorpora en el momento de retirar la fuente, lo que permite conservar la textura cremosa de la salsa hasta el servicio en la mesa.

El sésamo, un ingrediente habitual en la cocina de Medio Oriente y cada vez más presente en las cocinas argentinas, aparece en esta receta con una doble función. Por un lado, conforma el tahini, una pasta que se emplea como base del aderezo. Por el otro, se utiliza en forma de aceite, en una pequeña cantidad añadida al final, con el propósito de perfumar la preparación recién salida del horno. De ese modo, la semilla aporta tanto cuerpo como aroma al plato terminado.

El armado de la fuente y los tiempos de horno

Para la etapa de cocción se requiere una fuente amplia, en la que los garbanzos se distribuyen en la parte central. Alrededor se acomodan las zanahorias, cortadas en láminas delgadas para que se ablanden con mayor rapidez, y la cebolla de verdeo picada. Los condimentos señalados por la receta son pimentón dulce, jengibre en polvo, orégano seco, sal y pimienta. Sobre ese conjunto se vuelcan dos cucharadas de aceite de oliva y se revuelve hasta distribuir de manera pareja tanto el aceite como las especias.

La cocción indicada es de treinta minutos, con una pausa a los quince para revolver los ingredientes y asegurar una cocción pareja. Es importante señalar que el material de base no precisa la temperatura del horno, por lo que se recomienda ajustar el calor según el equipamiento de cada cocina. Tampoco detalla las cantidades exactas de garbanzos ni de verduras, lo que deja margen para adaptar las porciones al número de comensales.

La preparación del aderezo de tahini

  • En un bol pequeño se unen el tahini, el jugo de limón, la salsa de soja y una cucharada de aceite de oliva.
  • Se añade agua caliente y se bate con energía hasta lograr una mezcla homogénea.
  • Al comenzar el batido la preparación puede parecer cortada, pero al seguir revolviendo adquiere una consistencia cremosa y un tono blanquecino.
  • Una vez retirada la fuente del horno, se vuelca el aderezo sobre los garbanzos y las verduras, y se mezcla hasta cubrir todo el conjunto.
  • Como paso final se agrega pimienta negra recién molida y una pequeña cantidad de aceite de sésamo para terminar el plato.

Opciones de acompañamiento y sugerencias de servicio

La versatilidad del plato es uno de sus puntos fuertes. Para quienes prefieren una comida ligera, se puede servir sobre una cama de hojas verdes, lo que aporta frescura y color. En caso de buscar una propuesta más contundente, una porción de cereal cocido —arroz, quinoa o cuscús— convierte a la ensalada en un plato principal completo. Una tercera alternativa consiste en acompañarla con crackers de semillas, una opción práctica que no demanda preparaciones adicionales y que resulta apropiada para mesas informales o reuniones al aire libre.

Servida templada, la ensalada conserva mejor los aromas del horno y la cremosidad del aderezo, por lo que se recomienda llevarla a la mesa pocos minutos después de retirar la fuente. Quienes deseen prepararla con antelación pueden cocinar los garbanzos y las verduras con anticipación y reservar el aderezo en un frasco cerrado, para sumarlo y calentar todo junto al momento de servir. De esta manera, la receta se adapta tanto a un almuerzo familiar como a una cena rápida entre semana.

Ante cualquier duda sobre la procedencia de los ingredientes o las recomendaciones de conservación, se sugiere consultar con el comercio proveedor. Para más información sobre este tipo de preparaciones, se puede recurrir a publicaciones especializadas en cocina de Medio Oriente y a los sitios oficiales de organismos de alimentación, que ofrecen orientaciones sobre el uso de legumbres y semillas en la alimentación cotidiana.

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Inés BaigorriaTurismo

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