Huella Mayor: la apuesta neuquina para que los jubilados recorran la provincia sin pagar un peso
Más de 1.200 adultos mayores participaron en el lanzamiento en el estadio Ruca Che; el programa prevé atender a 2.000 personas con viajes gratuitos a destinos como Copahue, Villa Pehuenia, San Martín de los Andes y Las Grutas.

La tarde empezaba a caer sobre el estadio Ruca Che con esa térmica agradable que suele regalarle el otoño a la ciudad de Neuquén, ni el zonda de la semana pasada ni el frío que ya se asoma: una de esas tardes de sol tibio que invitan a sentarse en la vereda a charlar con el vecino. Pero adentro, en la cancha, no había ni pelota ni camisetas: había más de 1.200 abuelos y abuelas llegados de todos los rincones de la provincia, sentados en las tribunas con una sonrisa de oreja a oreja, muchos con el bolsito listo, como quien ya se ve arriba del micro. El motivo era el lanzamiento oficial de Huella Mayor, un programa de turismo social que el gobierno neuquino diseñó para que los mayores de 60 años puedan conocer –muchos por primera vez– los paisajes que tienen a la vuelta de la casa, sin tener que poner un peso de su bolsillo.
Lo que se presentó en el Ruca Che es, en concreto, un operativo que prevé atender a más de 2.000 personas mediante contingentes semanales, con todo incluido: traslado, alojamiento cuando corresponde, las cuatro comidas, acompañamiento permanente y actividades programadas en cada destino. Los lugares elegidos abarcan buena parte del abanico turístico neuquino: las termas de Copahue y Caviahue, la belleza selvática de Villa Pehuenia, el clásico postcard de San Martín de los Andes, los pueblos del norte como Huinganco, Las Ovejas, Manzano Amargo y Varvarco, el Paseo de la Costa en Villa El Chocón y, cruzando a Río Negro, la playa de Las Grutas. Durante el propio acto se sortearon los dos primeros grupos, que estarán viajando en los próximos días.
Cómo anotarse y qué requisitos pide el programa
- Tener 60 años cumplidos o más.
- Acreditar al menos cinco años de domicilio continuado en la provincia de Neuquén.
- Presentar una ficha de salud con valoración de autonomía e informar si se necesita algún tipo de apoyo durante el viaje.
- Inscribirse de forma grupal a través de un centro de jubilados, un municipio, una comisión de fomento o una asociación civil. No se aceptan inscripciones individuales.
La movida no es sola del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano, que conduce Lucas Castelli: se trabaja en coordinación con el ISSN, NeuquenTur, el Ente Provincial de Termas (Eproten), el Instituto Provincial de Juegos de Azar (IJAN) y la cadena de alojamientos Melewe, además de acuerdos con prestadores privados para abrir las puertas de hosterías, circuitos y propuestas recreativas a lo largo y ancho del territorio. La idea, según se insistió varias veces durante la jornada, es articular con cada municipio y cada comisión de fomento para que ningún abuelo quede afuera por vivir lejos de la capital.
Castelli fue el encargado de ponerle palabras al espíritu del programa y eligió una imagen muy gráfica: dijo que la intención es "acompañar y llevar de la mano" a cada neuquino o neuquina mayor que todavía no haya tenido la chance de recorrer su propia provincia. En la tribuna, Norma, del centro de jubilados de Centenario, me decía mientras se acomodaba los anteojos de sol que ella nunca había pisado Copahue "aunque toda la vida escuché hablar de las termas". Tenía la sensación de que esta vez se le daba, y se le notaba en la voz: "Alguno de estos días me toca, ya lo veo". Y esa, creo, es la mejor manera de medir si un programa como éste sirve: no en los papeles, sino en la cara de una abuela que por fin se anima a soñar con el viaje.
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