Una vuelta al mundo en doce series: del colapso social a los chicos grandes que crecen
Recorremos una selección de ficciones que van del suspenso escandinavo a la comedia universitaria, pasando por Corfú, Manchester y Yorkshire. Para armar el próximo maratón, hay opciones cortas, largas y de todos los colores.

Te confieso que cada vez que me siento frente al catálogo me pasa lo mismo: me como dos horas eligiendo qué mirar y termino mirando nada. Por eso, cuando te topás con una guía honesta, con ganas de ayudarte a decidir y no a marearte, vale la pena detenerte. Acá van doce ficciones que, juntas, arman un mapa curioso del universo serie: del colapso social que asusta por su formato breve a las cuatro temporadas que dan calor de hogar en una isla griega.
Cuando el reloj manda: el arte de empezar y terminar
Si te copa algo corto y fulminante, El colapso es una joyita moderna. Son ocho episodios de unos veinte minutos cada uno, rodados en plano secuencia, con relatos independientes sobre personas que buscan sobrevivir cuando la sociedad se viene abajo. Te lo devorás en una tarde y te va a dejar pensando en cómo reaccionarías vos en cada situación. Cada capítulo es una pequeña película independiente y eso lo hace ideal para verlo de a ratos, sin el compromiso de una saga larga.
Ahora, si lo tuyo es meterte de lleno en una familia y quererla como si fuera tuya, Los Durrell es de esos hallazgos que uno recomienda con una sonrisa. Son cuatro temporadas basadas en la obra autobiográfica de Gerald Durrell: la familia deja Inglaterra y se muda a Corfú, con la madre al mando y un marido más ausente que presente. Hay animales, hay líos de plata, hay romances de verano y, sobre todo, hay una ternura que se siente en cada escena. La serie creció una camada de fans enorme en nuestro país cuando pasaba por una plataforma local, y todavía la siguen buscando.
Tres senderos para los amantes del suspenso
- La ruta del dinero es una producción danesa que arranca con el hallazgo de un trabajador muerto en un parque eólico y termina destapando prácticas empresariales oscuras. Si te gustó Borgen o te interesa el noir nórdico, esta te va a enganchar.
- Glue, creada por Jack Thorne, te lleva a un pueblo rural inglés donde aparece un cadáver debajo de un tractor. La investigación expone los secretos de un grupo de adolescentes. Es cruda, realista y muy del estilo británico que tanto nos gusta.
- Utopia, de Dennis Kelly, tiene otra lógica: conspiraciones, foros en internet y un manuscrito que parece anticipar catástrofes. Si te copa la intriga que te lleva a desconfiar de todo, esta es la tuya.
Historias que se te meten en el pecho
Hay ficciones que no asustan pero tampoco te sueltan. En The Virtues, Stephen Graham interpreta a Joseph, que vuelve a Irlanda para enfrentar un trauma de la infancia y reencontrarse con su hermana. La actuación de Graham es de esas que te dejan en silencio, mirando el techo después del capítulo. La serie es dura, sí, pero también profundamente humana.
Big Boys, en cambio, elige un tono más luminoso para hablar del duelo. Jack llega a la universidad después de pasar un año en su casa tras la muerte de su padre y conoce a Danny, su compañero de habitación. Son tres temporadas para reírte, emocionarte y ver crecer a dos personajes que se terminan haciendo querer. Es de esas comedias británicas que mezclan la sensibilidad con el humor sin pedir permiso.
Vínculos, pueblos y otras alegrías más tranquilas
Leonard y hungry Paul, con Alex Lawther y Laurie Kynaston, va a un ritmo todavía más pausado: una muerte, una boda y un romance mueven las rutinas de dos amigos adultos. Es una serie para mirar de noche, con un café, cuando se quiere algo que abrace sin exigir demasiado. Y si lo que buscás es instalarte varios meses en un pueblo, Todas las criaturas grandes y pequeñas tiene seis temporadas y sigue al joven veterinario James Herriot en el Yorkshire de los años treinta. Llama especialmente a quienes extrañan el viejo estilo de la televisión británica, con paisajes verdes, aldeas entrañables y casos clínicos que se resuelven siempre con un final feliz.
La firma de Russell T. Davies y otras voces
Dos series escritas por Russell T. Davies merecen mención aparte. Queer As Folk retrata a tres hombres gays en la ciudad de Manchester y fue, en su momento, una de las ficciones más arriesgadas y celebradas por visibilizar vidas fuera del centro. Nolly, en cambio, tiene a Helena Bonham Carter como Noele Gordon, una estrella televisiva de toda la vida. Davies escribe a sus personajes con la misma empatía que a los de Doctor Who, lo que se nota en cada diálogo.
Para terminar, Such Brave Girls se centra en las hermanas Josie y Billy y su madre soltera. Es una comedia más joven, con un humor ácido y descontracturado que funciona bien para terminar la lista con una sonrisa. Y ahora sí, con estas doce opciones en la mano, la pregunta queda flotando: con qué arrancás tu próximo maratón.
“Elijas lo que elijas, hay algo lindo en saber que la ficción siempre tiene un rato para vos.”Melina Cortez
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