Miércoles, 23 de septiembre de 2026
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La vendimia del cine: Warner arranca la cosecha de El Señor de los Anillos y guarda la botella para 2027

La nueva película de la saga, dirigida por Andy Serkis y centrada en la búsqueda de Gollum, mostró sus primeras imágenes y promete reeditar el universo de Tolkien con rostros conocidos y otros flamantes. Te contamos todo lo que se sabe, lo que se sospecha y lo que todavía queda por descorchar.

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Hugo ElizondoVitivinicultura y campo · 23 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

Amanecí con el termómetro clavado en los cinco grados bajo cero y una helada que dejó los alambres de la viña blancos como la Comarca en invierno, de esos amaneceres en los que uno sabe que la poda viene brava y que la planta, por unos días, se toma su tiempo antes de volver a empujar. En el campo, cuando el frío aprieta así, uno mira al cielo, mira el almanaque y se dice que la temporada que viene promete; y algo parecido debe haber sentido Andy Serkis cuando tomó la cámara y arrancó, en julio del año pasado, el rodaje de The Hunt for Gollum, la nueva película de El Señor de los Anillos que la Warner ya empezó a cosechar con un primer adelanto que recorrió las redes como recorrían antes los pueblos los pregoneros de las novedades.

Lo que se vio hasta ahora es apenas una pincelada: una recorrida por Hobbiton, la aldea hobbit que los lectores de Tolkien llevamos en la retina desde antes de que Peter Jackson la filmara por primera vez, y la silueta, todavía a confirmar, de Elijah Wood regresando al papel de Frodo. No se sabe cuánto espacio tendrá el personaje en el corte final, ni cuánto peso tendrá la Comarca dentro de la narración, pero la imagen ya alcanzó para sacudir a los fans y para que el calendario empiece a marcarse con tinta cada vez más firme: el estreno en cines está previsto para el 17 de diciembre de 2027, casi una década después de la última entrega de la trilogía original.

Una trama con dos búsquedas que se cruzan

La película transcurrirá durante los acontecimientos de La comunidad del anillo, esa primera parte de la saga que fue, para muchos de nosotros que la vimos en el cine ya grandes, el verdadero bautismo tolkieniano. Pero esta vez la historia no mirará hacia el Anillo ni hacia la Compañía: se colgará de la pista del personaje que da nombre al film. Gandalf, otra vez con la cara y la voz de Ian McKellen, saldrá en busca de Gollum acompañado por un joven Aragorn, papel que esta vez quedará en manos del irlandés Jamie Dornan, en lugar del inolvidable Viggo Mortensen de la trilogía original.

Y como una búsqueda nunca viene sola, el relato abrirá otra puerta en paralelo: la del pasado de Gollum, esa criatura todavía llamada Sméagol cuando todavía no había caído en el poder del Anillo. Así, la narración combinará el rastreo que encabezan el mago y el heredero de Isildur con los flashbacks del personaje que Serkis ya encarnó en su momento como actor de captura, y que ahora vuelve a la saga, pero desde la silla de director, con un crédito que ya queda como propio de la historia grande de la franquicia.

Como me decía hace unos días, mientras revisábamos unas parrales cerca de Rivadavia, Hugo, un viñatero de toda la vida que nunca falla a la cita con la poda fina: «en esto del cine, como en la viña, lo que se ve en el brote todavía no es el fruto». Y tiene razón: entre lo que muestran las primeras imágenes, lo que se anuncia en los créditos y lo que recién se sabrá cuando la película llegue a las salas, hay una distancia que es la misma que va de la hilera a la góndola, esa en la que se juega el verdadero carácter de un producto, sea vino o sea película.

Porque, a esta altura, lo que más llama la atención no son las imágenes de Hobbiton, que uno ya se las sabe de memoria, ni siquiera la confirmación de que Serkis pasó de interpretar a Gollum a dirigir una aventura entera sobre él. Lo que sigue abierto, y eso es lo que mantiene despierta a la parroquia tolkieniana, es la decisión sobre el peso de la Comarca en la historia, el grado real de participación de Frodo y, sobre todo, la forma en que se articularán dos líneas narrativas tan distintas como la búsqueda que encabezan Gandalf y Aragorn por un lado y los recuerdos del propio Sméagol por el otro. El guionista Philippa Boyens, que ya firmó la trilogía original junto a Fran Walsh y Peter Jackson, sabe que Tolkien dejó sembrado en los libros material de sobra para que la poda sea fina y la cosecha, abundante.

“Lo que se ve en el brote todavía no es el fruto, y entre la primera imagen y la sala todavía queda por escribir la parte más difícil de cualquier regreso.”Hugo, viñatero de Rivadavia

Y mientras del otro lado del mundo la industria empieza a armar las góndolas para diciembre del 27, uno mira para adentro y se pregunta qué es lo que el Estado todavía no resolvió en este país que también produce cultura y que, como la Comarca, se sabe querido y todavía no termina de encontrar su propio rumbo. La comparación puedesonar exagerada, pero a veces, cuando la helada pega fuerte y la parra está quieta, uno se permite pensar que así como la Warner necesita asegurar su próxima cosecha de El Señor de los Anillos, a la Argentina todavía le falta definir quién se hace cargo de las suyas propias, las del campo, las del cine y las que quedan a mitad de camino entre la viña y la pantalla.

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Hugo ElizondoVitivinicultura y campo

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